¿Por qué?
Mi pregunta de hoy puede que no tenga respuesta, y si la tiene, probablemente solo pueda darla un psicólogo. Voy a intentar plantearla de manera sencilla y acepto todas las sugerencias de respuesta.
Hay veces que no tenemos muy claro lo que queremos, pero que sabemos perfectamente lo que no queremos. ¿Por qué entonces, idióticamente, nos empecinamos en provocar situaciones que nos llevan a lo que no deseamos?
Por poner un ejemplo: cuando una persona está intentando por todos los medios no discutir y acaba discutiendo porque, al fin y al cabo, se lo ha buscado, o cuando en un principio no quieres salir con una persona y de repente te sorprendes haciendo todo lo posible porque ese alguien caiga rendida/o a tus pies.
¿Es el subconsciente que se opone a nuestro consciente? Quiero decir, tal vez es que nosotros en nuestra conciencia sabemos qué es lo que nos conviene o lo que necesitamos, pero nuestra mente subconsciente quiere otra cosa... y ahí es cuando se arma la de Dios es Cristo.
Se produce un conflicto entre lo que queremos, lo que creemos creer, lo que queremos creer, lo que necesitamos creer y lo que verdaderamente necesitamos. Un lío de narices, vamos.
¿Y qué hacemos en estos casos? Porque, viendo el supuesto de la persona a la que tiramos los trastos para que salga con nosotros y ampliándolo un poco: pongámonos en que no es que nosotros nos cerremos a salir con esa persona... es que directamente no sabemos si llegado el momento vamos a querer que suceda algo. Pero erre que erre con el martillo.
¿Por qué hacemos estas cosas? ¿Por qué nos ocurre esto, y por qué somos así?
Si alguien lo sabe que por favor me haga un croquis, y que, de paso, me diga a qué debo atender, si a mi consciente, a mi subconsciente o qué.
La vida debería venir con un manual de instrucciones.

Abellaneda dijo
La verdadera respuesta sería, ¿Y por qué no?. Es decir, no hay cosa que te impida hacerlo, a menos que tu mismo te limites. Y, al final, si puedes hacer algo, terminaras intentandolo, si quiera planteandotelo. Por eso hacemos las cosas. Es lo que tiene la libertad.
Un besaco y hasta luego
31 Marzo 2008 | 03:15 PM